Dra. Kelly Palacio Zambrano
Ortodoncista · Ortopedia Maxilar
La primera visita al ortodoncista debe ser a los 7 años.
Sé que suena pronto. Muchos papás me miran sorprendidos cuando se los digo. Pero hay una razón muy concreta para esa edad, y tiene que ver con el hueso, no con los dientes.
A los 7 años todavía puedo guiar el crecimiento. A los 12, en muchos casos, ya no. Esa ventana de tiempo existe una sola vez en la vida de tu hijo.
En este artículo te explico en qué me fijo en esa primera revisión, qué señales debes vigilar en casa, cuándo hay que actuar ya y cuándo se puede esperar. Así puedes tomar esa decisión con información clara.
¿Por qué los 7 años y no cuando ya tiene todos los dientes?
La respuesta corta es: porque a los 7 todavía puedo hacer cosas que después no son posibles.
A esa edad el niño está en dentición mixta — es decir, tiene una mezcla de dientes de leche y dientes permanentes. Eso me permite ver cómo se están posicionando los dientes que van a quedar para siempre.
Pero lo más importante no son los dientes. Es el hueso.
A los 7 años el paladar y la mandíbula todavía son maleables. Si hay un problema de espacio, de mordida cruzada — cuando los dientes de abajo muerden por fuera de los de arriba —, o de crecimiento del maxilar — el maxilar es el hueso de la parte superior de la cara —, puedo corregirlo con aparatos simples.
Si espero a los 12 o 13 años, el hueso ya está más formado. El tratamiento se vuelve más largo, más costoso, y a veces ya no alcanza con aparatos: se necesitan extracciones o cirugía.
¿Siempre hay algo que corregir a los 7 años? No. En muchos casos reviso al niño y le digo a la mamá: “Todo bien, volvemos en un año.” Pero saber que no hay problema también vale.
Señales de que debes llevar a tu hijo al ortodoncista antes de los 7 años
Hay casos en los que no hay que esperar.
Si tu hijo presenta alguna de estas señales, agenda una consulta cuanto antes, sin importar la edad:
- Respira por la boca de manera habitual, no solo cuando está resfriado
- Ronca mientras duerme
- Le cuesta masticar o muerde de lado sin darse cuenta
- Se le cayeron dientes de leche muy temprano — antes de los 5 años en los dientes del frente
- Chupa el dedo o usa chupo después de los 3 años
- La mandíbula le suena o le duele al abrir la boca
- Ves que los dientes de arriba y los de abajo no encajan bien al cerrar
Cada uno de esos signos puede indicar un problema de ortopedia maxilar — no de dientes, sino de huesos de la cara. Y cuanto más temprano se detecta, más fácil es corregir.
¿Qué pasa exactamente en la primera consulta de ortodoncia infantil?
La primera consulta no es para poner brackets. Es para evaluar.
Cuando recibo a un niño en mi consultorio en el Centro Médico Dalí, en Bogotá norte, hago una revisión completa. Reviso los dientes, la mordida, el paladar, cómo respira, y cómo está creciendo el hueso de la cara.
En algunos casos pido una radiografía panorámica — una imagen que muestra todos los dientes, incluso los que todavía están dentro del hueso y no han salido todavía. Con esa imagen puedo ver si hay dientes que no van a tener espacio, o que están saliendo en dirección equivocada.
Al final de esa revisión, los papás salen con una respuesta clara: si hay que actuar ya, si conviene esperar, o si simplemente volvemos en seis meses para hacer seguimiento.
Un caso real de consultorio
La semana pasada vi a una niña de 8 años que su mamá trajo porque “respiraba raro, sobre todo de noche”. Al revisarla, encontré un paladar muy estrecho — el arco de arriba no tenía suficiente espacio para los dientes permanentes que estaban por salir.
Con un aparato de expansión palatina — un aparato que actúa sobre el hueso del paladar antes de que se cierre del todo —, podemos abrir ese espacio en unos meses. Sin extracciones. Sin cirugía.
Si esa mamá hubiera esperado a los 13 años, las opciones serían otras. Y más difíciles.
¿Brackets a los 7 años? Aclarando el malentendido más frecuente
No. Los 7 años no son para poner brackets.
Los brackets son ortodoncia — alinean los dientes cuando ya están todos los permanentes. Eso generalmente ocurre entre los 11 y los 14 años.
Lo que se puede hacer a los 7 u 8 años, si hace falta, es ortopedia maxilar — aparatos que actúan sobre el crecimiento de los huesos de la cara. Son aparatos removibles o fijos, muchos de ellos internos, que guían el desarrollo de la mandíbula y el paladar mientras el niño todavía está creciendo.
La diferencia entre los dos tratamientos es importante:
- Ortopedia maxilar: actúa sobre los huesos. Ideal entre los 6 y los 10 años.
- Ortodoncia: actúa sobre los dientes. Ideal desde los 11 o 12 años en adelante.
¿Se puede hacer ortodoncia para niños sin haber hecho ortopedia antes? Sí, claro. Pero si el problema era de hueso y no se trató a tiempo, la ortodoncia sola no siempre alcanza. Y ahí es cuando aparecen las extracciones o las cirugías que todos queremos evitar.
¿Y si mi hijo ya tiene 10, 12 o 15 años y nunca ha ido? ¿Es tarde?
No es tarde. Pero la conversación cambia.
A los 10 años todavía tengo algo de margen con el hueso, dependiendo del caso. A los 12 o 13 ya trabajo principalmente con los dientes, con brackets convencionales o con alineadores invisibles.
Lo que me preguntan muchos papás en la primera consulta en Bogotá es si “se perdió el tren”. En la mayoría de los casos, no. El tratamiento puede ser un poco más largo o puede requerir más pasos, pero se puede hacer igual.
Lo que sí cambia es que ya no tenemos la ventaja del crecimiento. A los 7 años el hueso trabaja a favor del tratamiento. A los 14, trabajamos con lo que hay.
¿Y los adultos tienen límite de edad para la ortodoncia?
No existe límite.
Yo atiendo pacientes adultos de 25, 40, incluso 55 años. En Bogotá hay muchos adultos que llevan toda la vida queriendo corregir su sonrisa y siempre lo dejaron para después.
El hueso adulto responde distinto al de un niño — el tratamiento de ortodoncia para adultos puede ser entre 6 y 12 meses más largo, dependiendo del caso. Pero los resultados son igual de estables y de buenos.
Si llevas años pensando en esto y siempre encuentras un “después”: ese después puede ser ahora.
Si tienes un hijo entre 6 y 9 años y nunca lo has llevado al ortodoncista, este es el momento de hacer esa revisión.
No para empezar un tratamiento a la fuerza. Para saber qué está pasando y tomar decisiones con tiempo. En muchos casos, la consulta termina con “todo bien, volvemos el año que viene.” Pero en otros, detectamos algo que es mucho más fácil corregir ahora que en dos o tres años.
Y si eres adulto: la mejor edad para empezar era antes. La segunda mejor es hoy.
¿Tienes dudas sobre el caso de tu hijo o tuyo?
En la primera consulta te reviso sin costo y sin compromiso. Solo escríbeme por WhatsApp y coordinamos.
Atiendo en el Centro Médico Dalí, Calle 97 #23-37, Bogotá norte.
Escríbeme por WhatsApp: +57 301 669 8351